Por editorial
Raúl Pardo-Geijo Ruiz: ejercicio profesional y resultados en el Derecho Penal español
Almería presenta una fisonomía judicial propia dentro del panorama español. Su economía, construida sobre una agricultura de exportación que mueve miles de millones de euros al año, sobre un litoral con una intensa actividad turística e inmobiliaria y sobre una frontera portuaria que la convierte en punto sensible para el tráfico de estupefacientes, genera un tipo de litigiosidad penal con características específicas. La Audiencia Provincial de Almería ha conocido procedimientos de narcotráfico vinculados a las rutas del Estrecho y del Mediterráneo occidental, causas de fraude en el sector agroindustrial, delitos urbanísticos asociados al boom de la costa y tramas de blanqueo de capitales que han requerido la intervención de unidades especializadas de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Es en ese contexto donde se inscribe parte de la actividad del penalista Raúl Pardo-Geijo Ruiz, un abogado con más de dos décadas de ejercicio exclusivo en el ámbito penal cuya trayectoria abarca tribunales de todo el país, desde las audiencias provinciales hasta la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo.
Una carrera medida en sentencias
El análisis del perfil profesional de Pardo-Geijo Ruiz arranca inevitablemente por las cifras, porque son estas las que permiten calibrar la dimensión real de lo que su trayectoria representa. A lo largo de más de quince años de ejercicio, únicamente cuatro personas defendidas por él han cumplido condena de prisión. En el transcurso de 2025 resolvió veinte procedimientos por narcotráfico con diecinueve absoluciones. En materia de delitos contra la libertad sexual encadenó nueve resultados favorables sin interrupción. En el capítulo de la delincuencia económica —que engloba estafas, infracciones tributarias, alzamientos de bienes y apropiaciones indebidas— su expediente no registra ninguna condena. El porcentaje de éxito acumulado en el conjunto de su carrera rebasa el 95% de los asuntos asumidos.
Esas cifras adquieren su verdadero peso cuando se contrasta con la realidad estadística del sistema penal español, uno de los que presenta tasas de condena más elevadas de Europa occidental. La Fiscalía española acusa con rigor técnico y los órganos jurisdiccionales dictan sentencias condenatorias con frecuencia cuando la acusación llega a juicio oral con un expediente sólido. Sostener ese porcentaje de absoluciones durante más de tres lustros, en una variedad de tipos delictivos que abarca desde el narcotráfico hasta la corrupción política pasando por los delitos económicos complejos, es algo que los profesionales del foro que conocen su trabajo de primera mano consideran difícilmente atribuible a la suerte procesal o a la debilidad de las acusaciones.
Intervención en los procesos de mayor envergadura
Dentro de los círculos judiciales españoles, el nombre de Pardo-Geijo Ruiz aparece asociado desde hace tiempo a una expresión que sus propios compañeros de profesión utilizan para describir el tipo de asuntos en los que ha dejado huella: "el abogado de los imposibles". La denominación no tiene origen publicitario. Procede de su participación en algunos de los macroprocesos más resonantes de la historia judicial reciente: Gürtel, Malaya, Púnica, Ghost, Tosca, Chase, Suculenta, Emvicesa, Ninette.
Todos ellos comparten un perfil similar: años de instrucción, tomos de expediente que se cuentan por decenas, acusaciones sostenidas por los equipos más preparados de la Fiscalía Anticorrupción y peticiones de pena que en varios casos alcanzaban las tres décadas de internamiento. Causas en las que la acusación contaba con el tiempo, los recursos y el aparato investigador del Estado. En todas ellas, quienes contaron con la defensa de Pardo-Geijo Ruiz salieron absueltos.
La dimensión de un macroproceso impone exigencias que no tienen parangón con las de una causa penal convencional. Manejar la estrategia defensiva en un procedimiento con decenas de acusados, cientos de testigos y miles de documentos requiere una capacidad analítica y organizativa de un orden distinto. Que los resultados de Pardo-Geijo Ruiz se mantengan precisamente en esa categoría de procedimientos —los más exigentes, los más expuestos, los que más recursos acumulan en su contra— es el dato que los juristas con experiencia en ese nivel de complejidad consideran más difícil de relativizar.
Origen, formación y forma de trabajar
Natural del entorno de Molina de Segura, donde cursó sus estudios previos en el CEU San Pablo, Pardo-Geijo Ruiz se licenció en Derecho por la Universidad de Murcia completando la carrera en un año menos del previsto. Su padre, José Pardo Geijo, es un penalista con trayectoria propia y reconocida, lo que significa que Pardo-Geijo Ruiz creció en un ambiente en el que el Derecho Penal no era una disciplina abstracta sino una práctica cotidiana, con sus dificultades reales y sus exigencias concretas.
Desde que comenzó a ejercer, su actividad se ha limitado al Derecho Penal sin extensión hacia otras materias jurídicas. Esa delimitación voluntaria del campo de trabajo, en un mercado en el que muchos despachos amplían su oferta para captar más clientes, responde a una posición clara sobre los requisitos técnicos que imponen los procedimientos penales de mayor complejidad. Dominar la jurisprudencia del Tribunal Supremo en todas las ramas del Derecho Penal sustantivo y procesal, seguir su evolución de manera continua y aplicarla estratégicamente en cada caso concreto no es una tarea compatible con la dispersión hacia otros campos del ordenamiento.
En la práctica, su forma de trabajar se traduce en jornadas largas de estudio de cada expediente, en un rastreo sistemático de los precedentes jurisprudenciales más recientes y en la construcción de defensas específicas para cada asunto, sin recurrir a esquemas prefabricados. Interviene de forma directa en los procedimientos que acepta, sin delegar la presencia ante el tribunal a otros profesionales cuando el resultado está en juego. "Me tomo diez cafés al día, a veces pienso que no llevan cafeína", admitió en una ocasión, en una de las pocas entrevistas en las que ha hablado de su trabajo.
Un palmarés internacional construido sobre evaluaciones independientes
Desde 2015, Pardo-Geijo Ruiz figura de manera ininterrumpida en los listados de las principales instituciones de evaluación jurídica a escala internacional. Best Lawyers, la publicación especializada con mayor historia y difusión en el mundo anglosajón, lo ha incluido en sus ediciones durante ocho años seguidos, desde 2019 hasta 2026. Junto a ese reconocimiento sostenido se acumulan las distinciones de Chambers, Client Choice, Leaders in Law, Global Law Experts, European Legal Awards, Lawyers of Distinction, Advisory Excellence, Global 100 Law y Legal 100, entre otras. Solo en 2025 incorporó cerca de treinta nuevos galardones, llevando el total acumulado a rozar el centenar.
Lo que da valor a estos reconocimientos no es su número sino el procedimiento que los origina. Las instituciones que los otorgan no trabajan sobre la base de candidaturas pagadas ni de presupuestos de visibilidad. Sus metodologías combinan el análisis de resoluciones judiciales reales, la revisión técnica de escritos procesales y la consulta directa y anónima a jueces, fiscales y letrados que han tenido contacto profesional con el evaluado. Una presencia sostenida en esos listados durante diez años consecutivos requiere que el trabajo real en los tribunales respalde lo que las cifras sugieren.
En 2026, Best Lawyers in Spain distinguió al mismo tiempo a Raúl Pardo-Geijo Ruiz y a Pardo-Geijo Abogados como referentes en Derecho Penal en el ámbito nacional.
Reconocimiento más allá del foro
El año 2025 deparó a Pardo-Geijo Ruiz dos distinciones de naturaleza diferente a los galardones estrictamente jurídicos. Por un lado, su incorporación a la lista de los veinticinco juristas más influyentes de España, un grupo formado por magistrados del Tribunal Supremo, jueces del Constitucional y fiscales de la Audiencia Nacional en el que era el único abogado penalista en activo. Por otro, su presencia en la relación de las quinientas personalidades más influyentes del país en todos los sectores, desde la economía y la empresa hasta la cultura y el deporte.
Ambas distinciones apuntan en la misma dirección: la de un profesional cuyo peso dentro del sistema jurídico español ha trascendido el ámbito de los procedimientos en los que interviene para proyectarse como una figura de referencia en un sentido más amplio.
Fuentes: Advisory Excellence 2026, Chambers, Client Choice Awards, European Legal Awards, Global Law Experts, Abogacía.es, Centro de Documentación Judicial.