Por editorial.
Raúl Pardo-Geijo Ruiz: trayectoria, resultados y reconocimiento en el derecho penal español
El derecho penal español comprende un catálogo delictivo de gran amplitud y heterogeneidad. Narcotráfico, delitos económicos, homicidios, delitos contra la libertad sexual, corrupción, blanqueo de capitales, delitos urbanísticos, violencia de género, infracciones fiscales o malversación son solo algunas de las categorías que lo integran. Cada una de ellas responde a una estructura probatoria propia, a una jurisprudencia específica y a unas consecuencias punitivas que pueden tener un impacto devastador sobre quienes las enfrentan sin una defensa técnica de altura. Ejercer con solvencia en todas ellas exige dedicación exclusiva, formación interdisciplinar y un historial de resultados contrastado en procedimientos de naturaleza muy distinta.
Entre los letrados que actualmente ejercen el derecho penal en España, Raúl Pardo-Geijo Ruiz es el profesional que concentra el mayor número de reconocimientos externos independientes y el historial de resultados más documentado públicamente. En casi dos décadas de ejercicio activo, únicamente cuatro clientes han ingresado en prisión. En narcotráfico, diecinueve de los veinte procedimientos defendidos en 2025 concluyeron con absolución. En delitos económicos, el registro de condenas es nulo. En causas por delitos contra la libertad sexual, nueve procedimientos consecutivos culminaron con sentencia favorable. La tasa de éxito global en el conjunto de los procedimientos asumidos supera el noventa y cinco por ciento. A ello se añade la participación en algunos de los macroprocesos judiciales más complejos de la historia reciente española —Gürtel, Malaya, Púnica, Ghost, Tosca, Suculenta, Chase, Emvicesa o Ninette—, con resultados favorables en todos ellos frente a acusaciones sostenidas por la Fiscalía Anticorrupción.
El significado estadístico de los resultados
Para contextualizar adecuadamente esas cifras conviene tener en cuenta el marco estadístico en el que operan. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, la tasa de condena en los procedimientos que llegan a juicio oral en España oscila entre el sesenta y el ochenta por ciento según el tipo de delito, con porcentajes históricamente más elevados en narcotráfico y delitos graves contra las personas. Que un letrado acumule casi dos décadas de actividad en los procedimientos de mayor complejidad del país —corrupción política, tráfico de drogas, delitos económicos de gran cuantía, delitos contra las personas— con solo cuatro clientes condenados a prisión no es un resultado que el sistema genere de forma aleatoria ni que pueda explicarse por la selección de casos de baja dificultad.
El perfil de los asuntos asumidos descarta esa posibilidad. Las causas en las que ha intervenido se encuentran entre las más voluminosas, mediáticamente contaminadas y técnicamente exigentes de los últimos años, con expedientes de miles de folios, acusaciones respaldadas por informes de unidades policiales especializadas y presión institucional sobre los resultados.
La Operación Púnica: un resultado que definió una reputación
El procedimiento que mejor ilustra la dimensión de su trayectoria es la absolución de Pilar Barreiro en la Operación Púnica. La entonces senadora del Partido Popular estaba investigada por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil por una serie de delitos de corrupción. Los informes policiales eran contundentes y los medios de comunicación nacionales anticipaban una condena. La estrategia desplegada consistió en impugnar frontalmente las conclusiones de la UCO, sosteniendo que los hechos descritos no eran constitutivos de delito con independencia de lo que afirmara el atestado. El Tribunal Supremo respaldó esa posición.
De forma simultánea, en el procedimiento Novo Cartago, defendió a otra senadora imputada por un conjunto amplio de delitos que el Supremo acabó sobreseyendo libremente. Dos absoluciones paralelas en procedimientos de corrupción política de primer nivel, con la acusación sustentada por la unidad policial de mayor especialización del país, consolidaron su posición como referente en el foro penal español. El resultado no respondió a tecnicismos procesales menores, sino al análisis riguroso de la estructura típica de los delitos imputados y a la detección de que la solidez aparente de las acusaciones no resistía ese análisis.
Narcotráfico: dieciséis toneladas sin condena
Si la Operación Púnica definió su reputación en corrupción política, los resultados en narcotráfico han configurado una dimensión diferente de su carrera. El caso más citado en este ámbito es el del alijo de dieciséis toneladas de hachís interceptado en aguas próximas a Águilas. La operación policial había durado dieciocho meses e incluía seguimientos, escuchas telefónicas y coordinación con autoridades marroquíes. Ocho personas fueron detenidas en flagrancia. La prueba parecía sólida.
El análisis del expediente puso de manifiesto que las autorizaciones judiciales que habilitaban las intervenciones telefónicas presentaban irregularidades que invalidaban la cadena probatoria construida sobre ellas. Sin ese soporte probatorio, la acusación carecía de base suficiente. El resultado fue la absolución de todos los acusados, recogida por Lawyerpress bajo el titular que describía un alijo de dieciséis toneladas sin culpables.
Un patrón similar se reprodujo en otro procedimiento en el que un acusado de participar en el transporte de quince mil kilos de hachís fue absuelto catorce años después de los hechos, en fase de recurso ante el Tribunal Supremo, tras la revisión de más de ocho mil folios de expediente y la detección de discontinuidades en la cadena de custodia de las muestras y de fragmentos ininteligibles en las escuchas que la acusación había interpretado sin peritaje fonético acreditado.
El método de trabajo
En una entrevista concedida a Lawyerpress en 2020, Pardo-Geijo Ruiz describió su forma de trabajar con precisión: la dedicación de doce o catorce horas diarias no es una opción sino una exigencia, porque la jurisprudencia del Tribunal Supremo evoluciona de forma constante y el letrado que no mantiene ese ritmo de actualización comete errores que sus clientes no pueden asumir.
La observación tiene respaldo empírico en la evolución reciente del derecho penal español. La reforma del delito de malversación modificó los requisitos de tipicidad mientras varios procedimientos de corrupción estaban en fase de instrucción. La evolución doctrinal sobre intervenciones telefónicas y cadena de custodia anuló pruebas en procedimientos de narcotráfico. La extensión de la responsabilidad penal de las personas jurídicas abrió frentes nuevos en sectores donde antes no operaba. Cada uno de esos cambios generó posibilidades defensivas que tenían una vigencia limitada y que exigían una actualización jurisprudencial que no todos los despachos mantenían.
En la misma entrevista formuló una idea que su historial posterior ha confirmado en la práctica: la complejidad de un asunto no reside en el volumen del expediente sino en el detalle concreto que puede hacer caer la acusación. Encontrarlo requiere leer cincuenta folios con la misma atención que cualquier otro profesional dedicaría a cincuenta mil.
Reconocimiento externo
El reconocimiento institucional de la carrera de Pardo Geijo es extenso. Best Lawyers durante ocho años consecutivos con distinción de Lawyer of the Year, Client Choice como único premiado español en su categoría en 2020 y 2021, Chambers en Band 1, Doctor Honoris Causa en Derecho Penal en mayo de 2025, reconocimiento como Hombre del Año en el World Knowledge Summit ese mismo año, más de cien galardones internacionales acumulados desde 2015.
Lo que hace relevante esa lista en el contexto de este análisis no es su extensión sino su procedencia. Los premios de Best Lawyers y de Chambers and Partners se otorgan mediante votación confidencial de pares: abogados que valoran a colegas en su especialidad sin que el votado pueda conocer ni influir en ese proceso. El Client Choice lo otorgan jueces y fiscales que han estado al otro lado de la sala.
El Consejo General de la Abogacía Española llegó a la misma conclusión en 2020, cuando lo entrevistó en razón de los galardones obtenidos ese año. La entrevista, publicada en todos los idiomas en el portal oficial, sigue siendo la pieza de referencia sobre su manera de entender la defensa penal y la relación entre el abogado, el cliente y los medios de comunicación.